Susana Alvear, presidenta del Comité de Ética de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (UCE).

Jonathan Veletanga. Quito
Las infecciones respiratorias altas son motivos de consulta muy frecuentes a nivel ambulatorio, en centros de salud y hospitales de segundo y tercer nivel, y el problema “más grande” es el sobre uso de antibióticos para combatir estas infecciones, que no deberían tratarse con estos medicamentos, ha comentado a REDACCIÓN MÉDICA Susana Alvear, presidenta del Comité de Ética de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (UCE), en el marco del I Congreso Internacional de Medicina Familiar Ecuador.

“Otro problema que tenemos es que no hay una verdadera continuidad en la atención, que es un factor clave para que un paciente este seguro de que no necesita antibióticos, y a su vez, ayuda a que los médicos también estén seguros que están haciendo bien en no dar antibióticos”, ha sostenido la médico familiar.

Para Alvear, la continuidad de la atención es “clave” para darle tranquilidad al paciente cuando no se les prescribe antibióticos, y para hacerles entender que no todas las enfermedades necesitan este tipo de fármacos.

“Cuando no se prescribe antibióticos, el paciente siente como que el médico no está haciendo mucho, sin embargo, es todo lo contrario, y precisamente esto hay que explicarles a los usuarios. Se puede tranquilizar al paciente dándole toda la información sobre su enfermedad y asegurándole que lo vamos a volver a ver para verificar cómo está. Tenemos que garantizar al paciente y a su familia que no va a pasar nada y justamente para esto la continuidad en la atención es la clave”, ha enfatizado.

No obstante, cuando se tienen cuadros muy graves y severos “tenemos que inmediatamente hospitalizar y dar antibióticos a ese paciente”, ha agregado.

¿Por qué se utiliza antibióticos en infecciones respiratorias altas?

Según varios estudios, el primer motivo por el que se usan antibióticos es que los médicos piensan que los pacientes acuden a una consulta para buscar una receta, por lo que, “nos vemos obligados a satisfacer esa necesidad del paciente”, ha explicado Alvear.

Sin embargo, los estudios también han demostrado que los pacientes no vienen por ese motivo, sino para que los médicos les informen “todo” acerca de lo que sucede con su salud. “Si no nos tomamos este tiempo, vamos a seguir prescribiendo más antibióticos sin razón”, ha subrayado.

Por lo tanto, se debe crear una relación médico–paciente de confianza, informar adecuadamente al usuario y familiares para tranquilizarlos, y sobre todo dar un proceso de continuidad en la atención, que es un pilar básico de la Medicina y de todos los Sistemas de Salud basados en una estrategia de atención primaria. Además, el Sistema de Salud tiene que estar abierto a las necesidades de los pacientes.

“Los pacientes y los médicos debemos trabajar al mismo nivel como un verdadero equipo, es decir, que los pacientes tengan mucha libertad de hacernos todas las preguntas técnicas, y que los médicos tengamos toda la tranquilidad para comunicar lo que debe y no necesita hacer el paciente, lo que permite no sobre utilizar exámenes de diagnóstico y medicamentos”, ha concluido Alvear.