Se usa la artemisinina, extraída de una planta conocida como ajenjo dulce, para producir el fármaco. Redacción.Quito
Los científicos alemanes, entre ellos Peter Seeberger, que elaboraron un nuevo método, el cual incrementaría el acceso global a una nueva manera de producir un medicamento crucial para la malaria hace varios años, comentaron que han encontrado un método para volver el proceso más eficiente y reduciría el costo.

El nuevo procedimiento mejora un método desarrollado en 2012, que utiliza los desechos de la producción de artemisinina, extraída de una planta conocida como ajenjo dulce, para producir el fármaco. Una nueva maquinaria podría convertir alrededor del 40 por ciento de los desechos en artemisinina, produciendo una mayor cantidad de la medicina a partir de los restos le la planta que antes se tiraban.

El nuevo procedimiento utiliza la clorofila de la planta en lugar de sustancias adicionales como catalizadores para provocar la reacción, recurriendo directamente a la materia prima, obteniendo un resultado más eficiente.

El químico Kerry Gilmore dijo, “Podemos aprovechar la planta mucho más que antes”, “El proceso que tenemos ahora es más eficiente y significativamente más barato que el de 2012”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), informó que se registraron 216 millones de casos de malaria en el mundo en 2016, cinco millones más que el año anterior, y que 445.000 personas murieron de la enfermedad, principalmente niños. Se considera que las terapias basadas en la artemisinina son el mejor tratamiento, pero su costo suele ser inaccesible para las comunidades pobres que son las más afectadas por la malaria.

“Los científicos guías de este método en sociedad con el estado norteamericano de Kentucky, están desarrollando un plan piloto para cultivar miles de hectáreas de ajenjo dulce y procesar la medicina en el lugar. La meta es que todo esté funcionando en tres años”, dijo Gilmore.