Cristina Coello. Quito 
Si bien la Escherichia coli (E. coli) es un microorganismo que, de hecho, forma parte de la flora bacteriana intestinal, no es peligroso, también hay algunas variantes (cepas) que son muy nocivas para el ser humano.

Es así que un grupo de investigadores ecuatorianos, tras evaluar una posible contaminación por E-coli resistente a antibióticos, han demostrado la presencia de una de estas bacterias multirresistente en vegetales que se consumen sin cocción en la capital ecuatoriana.

Algunos de los aislamientos que realizaron han indicado que esta bacteria pertenece a un grupo clonal considerado hiperepidémico, es decir, capaz de causar infecciones a las personas y diseminarse en el medio ambiente y animales, ha detallado a REDACCIÓN MÉDICA, David Ortega Paredes, docente de Medicina de la Universidad de las Américas (UDLA) y colaborador de la Unidad de Investigación en Enfermedades Transmitidas por Alimentos de la Universidad Central (UCE).

“Esta es la primera identificación de un clon ST410 ESBL, que es resistente a la ciprofloxacina y pertenece a la filogenia grupo netico A (chuA / yjaA / TSpE4.C2: – + -) en vegetales frescos”, ha señalado el informe del estudio publicado en la Revista Internacional de Microbiología de Alimentos.

A decir de otra de las investigadoras y docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), Jeannete Zurita, “este clon se disemina fácilmente y es multirresistente. Sabemos que está circulando y su resistencia a cefalosporinas y otras tres familias de antibióticos complicaría mucho un tratamiento”, ha advertido.

En este estudio, realizado además por Pedro Barba, de la Unidad de investigaciones de Zurita&Zurita; Santiago Mena López y Nathaly Espinel de la PUCE, ha determinado que, en el muestreo clínico, el E. coli ST410 alberga genes de resistencia tales como KPC, NDM y la combinación nación mcr-1 / blaCTX-M-15 / resistente a las quinolonas.

Amenaza a la salud pública

Esta es la primera identificación de este clon hiperepidémico, también resistente a la ciprofloxacina y pertenece a la filogenia grupo netico A (chuA / yjaA / TSpE4.C2: – + -) en vegetales frescos, añade el estudio.

“Estos hallazgos enfatizan la necesidad de prestar atención a este clon como una posible amenaza futura para la salud pública. No obstante, es necesario profundizar y extender este estudio para establecer la prevalencia y las vías por donde se está propagando a los humanos”, ha señalado Zurita.

Para la especialista, este hallazgo es un aporte al concepto de ‘One health’ (una sola salud) que relaciona a la protección de la salud pública con políticas de prevención y control de patógenos en las poblaciones animales y cuidado del medio ambiente(agua, suelos, aire).

“Este patógeno, al estar en los vegetales, seguramente viene de una contaminación en el campo de cultivo. Eso nos indica que de alguna forma debe estar transfiriéndose la contaminación ambiental a los alimentos y de ellos a las personas”, ha insistido Zurita.

Ortega ha añadido que este clon ST410 “es similar al ST131 (el más común en humanos), otro hiperepidemiológico que ya ha sido documentado en todas partes y que se sabe sobrevive en los animales y se transfiere a los humanos. Los dos tienen múltiples hospederos y la capacidad de adaptarse a muchos nichos ecológicos (ambiente, humanos, animales)”.

En todo caso, hasta identificar las vías de transferencia y donde es posible detener la contaminación, Zurita ha recomendado al personal de salud orientar a los pacientes e insistir en el lavado de manos y verduras, así como evitar comidas crudas y alimentos de la calle.

Fuente (Redacción Médica – Salud Pública)