Lizie Ernest, Coalición Nacional de Mujeres y Virginia Gómez de la Torre, Fundación Desafío.

Cristina Coello. Quito
Representantes de varias organizaciones de mujeres han conversado con REDACCIÓN MÉDICA y han coincidido en resaltar que es oportuno debatir en el país sobre una normativa que legalice el aborto, tal como ha sucedido en Argentina, donde la Cámara de Diputados acaba de aprobar una ley que será resuelta en el Senado. Elizabeth Falconi, del Foro Salud Pública Ecuador, ha considerado que “lo que ocurre en Argentina es un hito histórico en la lucha por la defensa de los derechos de las mujeres. El aborto legal es reconocer la potestad que tiene una mujer para decidir sobre su propio cuerpo”.

Si la votación se confirma en el Senado, Argentina pasará a ser uno de los países “que reconocen el aborto como un evento reproductivo más en la vida de algunas mujeres y que es responsabilidad del Estado atenderlas y no criminalizarlas”, ha considerado Falconí.

Por ello, ha asegurado que Ecuador “se ve obligado a revisar su normativa referente a este tema”. Además, el estado es laico, “signatario de varios instrumentos internacionales que abogan por los derechos sexuales y derechos reproductivos, debe entrar en la nómina de países que construyen sus políticas públicas sobre la base de los derechos humanos, con miras a mejorar sus indicadores de salud y desarrollo inherentes a este tema”, ha añadido.

Falconí ha considerado que varios de los diputados argentinos “reflexionaron sobre las convicciones que guían su vida, de hecho, son propias, pero no representan la verdad absoluta, ellos están obligados a trabajar por transformar una realidad en la que la clandestinidad ha sido sinónimo de muerte para las mujeres, y por eso cambiaron su posición y votaron a favor del aborto legal”.

“Ojalá los asambleístas en Ecuador emulen este ejemplo, porque la tendencia es irreversible, el mundo va entendiendo que el aborto legal es salud, es vida, es justicia social”, ha opinado.

Debatir el tema

De su parte, Virginia Gómez de la Torre, directora de Fundación Desafío, ha recordado que una de las batallas en el tema del aborto es que “se acepte el debate. Ese es un paso previo para lograr que, en el caso argentino, voten a favor del aborto. Sin debate no hay nada y en Ecuador nos han callado la boca por 10 años”, ha protestado.

Para la activista, Argentina logró sentarse a debatir y se conocieron argumentos a favor y en contra. “De esa manera una sociedad puede tomar decisiones frente a una evidencia. Quienes están a favor pudieron demostrar lo terrible de la realidad del aborto, la muerte, la cárcel, judicialización, interrupción de los proyectos vida, embarazo infantil. Acá ni siquiera quieren debatir”, ha dicho.

Por ello ha considerado que el país sudamericano “nos ha dado una lección de democracia y pedagogía social. Nuestros políticos tienen que aceptar que hay que debatir, ningún país está en el momento justo, ni maduro para hacerlo, pero estamos más preparados que en 2013 cuando nos negaron el aborto por violación. El proceso chileno y argentino permea a la sociedad ecuatoriana”, ha advertido.

Un problema de salud pública

Lizie Ernest, vocera de la Coalición Nacional de Mujeres, también cree que la decisión argentina “es un ejemplo” para los países de América Latina y otras latitudes del mundo donde todavía no se despenaliza el aborto de forma amplia.

“Es un referente para los asambleístas aquí. El aborto es un problema de salud pública. Muchas niñas y mujeres mueren, y en vez de tapar el sol con un dedo, el tema debe ser tratado desde la salud pública. En el país todos los días las mujeres abortan”.

Para la activista, la discusión del tema debe ser acompañado de educación, “no solamente dirigida a las mujeres, sino también a los hombres”. FUENTE:www.redaccionmedica.ec